3 ataduras eróticas para parejas

21 julio, 2021 2 mins de lectura
Compartir

Muchas personas han utilizado su tiempo de aislamiento para aprender un nuevo pasatiempo, como hacer pan, aprender a catar vinos o tocar algún instrumento musical. Sin embargo, existen otro tipo de pasatiempos con los que puedes darle un giro súper Kinky a tu relación. ¿Te atreverías a aprender Shibari? Atar a tu pareja –de manera consensuada, claro– puede ser una forma muy hot de subirle unos cuantos grados a la temperatura de tus encuentros sexuales. Ya sea que siempre te haya gustado jugar con las restricciones o que estés empezando en el mundo BDSM, aprender a practicar Shibari puede acabar con todos los cabos sueltos entre tu pareja y tú.

El Shibari es una excelente herramienta para aprender sobre el cuerpo de tu pareja, para generar confianza entre ambos y para descubrir una intimidad nueva y emocionante. Jugar con cuerdas se puede utilizar tanto para restringirte a ti mismo como a tu pareja, puedes crear sensaciones y explorar nuevas posiciones sexuales. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la práctica del Kinbaku o Shibari no es estrictamente sexual. Atar a alguien o que alguien te ate puede construir una conexión íntima entre ambas partes. La palabra shibari se traduce como ‘atar’ o ‘anudar’ y se refiere a nudos intrincados y hermosos, así como patrones utilizados para restringir y producir sensaciones en el cuerpo.

shibari

Ya sea que lo quieras utilizar para hacer una sesión de fotos artísticas o que tú y tu pareja deseen entrarle al mundo de la exploración sexual por medio de la restricción corporal, tenemos este video para ti. En él vas a poder aprender tres ataduras distintas, así que toma nota y prepara tus cuerdas.

{"video":"https://youtu.be/loTXz85xxcE","width":"350","height":"250"}

Debido a que practicar Shibari puede ponerte en riesgo de sufrir daños corporales y nerviosos –si no lo practicas de forma adecuada–, es crucial estar en sintonía con tus límites antes de comenzar. Desde establecer la cantidad de tiempo que deseas estar atado hasta enumerar las posiciones con las que no estás de acuerdo; y no olvides acordar una palabra segura para que tu cómplice se detenga cuando ya no te sientas a gusto.

¡Juega, toca y provoca!

No te pierdas: 6 posiciones sexuales bondage con cuerdas