El postporno, ¿sexo sin etiquetas?

20 noviembre, 2018 3 mins de lectura
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Todos estamos perfectamente familiarizados con las películas pornográficas típicas que presentan escenas sexuales entre dos (o más personas a veces) y el procedimiento es casi el mismo siempre: sexo oral, penetración vaginal, penetración anal, eyaculación masculina y orgasmo femenino. Tanto los hombres como las mujeres suelen ser muy atractivos, con cuerpos tonificados, chicas voluptuosas y las proporciones del pene suelen ser muy grandes. 

El postporno es un movimiento artístico que surge entre los años sesenta y los años ochenta en Estados Unidos. Dos de sus precursores son Annie Sprinkle (actriz porno, stripper y sexóloga proveniente de Pensilvania, Estados Unidos) y Wink van Kempen (fotógrafo erótico holandés). Debido a que ambos eran personas involucradas dentro de la industria de lo erótico, conocían muy bien los estándares de belleza que la pornografía le marca a la sociedad. 

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Aunque en el postporno se pueden observar cuerpos desnudos explícitamente, su objetivo no es el mismo que el de las películas comerciales del entretenimiento para adultos. Es decir, no busca la excitación, la masturbación y el placer. Al contrario, este movimiento artístico es visto también como político y social por lo transgresor que resulta. 

El fin del postporno es mostrar los cuerpos que el porno tradicional no muestra. Es decir, los cuerpos que la sociedad considera “más cercanos a la realidad”; con imperfecciones (como estrías y celulitis), de todos tamaños y alturas, de todos los tonos de piel, de todos los géneros y preferencias sexuales, e incluso personas con mutilaciones y capacidades diferentes. 

Actualmente, el postporno se ha extendido a nivel mundial y debido a su origen artístico se presenta, sobre todo, a través de performances, muestras fotográficas y todo tipo de expresiones culturales que van dirigidas al público en general. De hecho, los canales de distribución tampoco son los mismos que los de la pornogafía convencional, precisamente se busca que sean espacios abiertos a la sociedad pero que, al mismo tiempo, no sean medios comunes como la televisión.

Si quieres apreciar y comprender de lleno el movimiento, bastará con que realices una búsqueda rápida de postporno en YouTube y encontrarás una gran variedad de performances y presentaciones relacionadas con este tema. Si quieres ver en video el performance de Annie Sprinkle, puedes hacer click  aquí. Recuerda que lo más Kinky es respetar la diversidad y reconocer que a todos nos gustan cosas diferentes. 

¡Hazte Kinky!

Y para que veas que en el porno no todo es como lo pintan, te recomendamos leer: Las 10 mentiras del porno (Parte 2)

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