¿Por qué nunca debes compararte con los ex de tu pareja?

7 enero, 2020 4 mins de lectura
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A partir de cierta edad, cuando te embarcas en una nueva relación sabes a ciencia cierta que la otra persona tiene un pasado y que hay una o más ex parejas en el historial, así como tú también tienes a tus ex. Eso es normal y deberíamos de asumirlo, pero a veces pasa, sobre todo cuando se tiene más información sobre la ex pareja, que empiezas a compararte con ella constantemente. Esto es de lo peor que puedes hacer y ahora te diremos por qué.

1. Son dos personas diferentes

Primero que nada, el hecho de que te compares con otra persona indica que no eres capaz de entender que todas las personas son diferentes y que, si su ex pareja tenía quizá muchas cosas positivas, también tendría cosas negativas (por algo terminaron ¿no?), exactamente como tú y como tu pareja actual. Si no puedes entender que tú y él/ella son diferentes y no hay razón para comparar, entonces es posible que toda tu vida te la pases comparándote (y no solo con ex parejas).

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2. Se puede volver una tortura para ti

Muchas personas que empiezan comparando detalles aparentemente anodinos como “seguro ella cocinaba más rico que yo” o “quizá el te llevaba a mejores lugares”, terminan desarrollando una obsesión tremendamente tortuosa y dolorosa en la que cada cosa en la relación te lleva a pensar en el ex: ves una prenda de ropa y crees que se la regaló el ex, van a un restaurante y crees que ahí iba con su ex y la pasaba mejor, están en la cama y piensas cómo lo haría con la ex… de verdad se puede convertir en una tortura.

3. Puedes hartar a tu pareja

Además de que puedes volver tu vida una tortura, también puedes hacer lo mismo con la vida de tu actual pareja y, después de un rato terminar hartándola. Ponte en el lugar del otro e imagina que tu pareja te está hablando de tu ex y quejándose y haciendo dramas todos los días a todas horas… muy probablemente decidas irte y buscar a alguien más con quien sientas tranquilidad. Bueno, eso es lo que puedes provocar: que tu pareja se aleje.

4. Tu autoestima se hará pedazos

Para empezar, el hecho de compararse parte de problemas de autoestima: si te comparas constantemente con su expareja es porque tú no te sientes suficiente. Así que si de por sí tienes broncas de autoestima, estas se pueden agudizar si no pones un alto a las comparaciones; de verdad, puedes acabar con tu amor propio por los suelos, sintiendo que no vales y que todos son mejor que tú; esto lo notará tu pareja y realmente, ¿quién quiere estar con alguien que se percibe a sí mismo(a) como una cucaracha?

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5. Puede tener el efecto contrario

El hecho de que estés hablando todo el tiempo del / de la ex, tendrá un efecto subconsciente en tu pareja: en realidad solo lograrás que piense “claro, mi expareja era mucho mejor, por algo todo el tiempo se está comparando”. Y en muchos casos, las personas regresan con sus ex porque alguna pareja se la pasaba recordándoselo. O sea que si lo que quieres es alejar a tu pareja y que vuelva a sus brazos, sigue comparándote.

Ahora bien, si quieres evitar la tentación de compararte y empezar a generar celos enfermizos, entonces te recomendamos que cuando entables una nueva relación platiquen y determinen si quieren o no saber de su pasado; habrá personas que lo puedan manejar sin celos ni angustias, pero habrá otras que prefieran no saber nada para evitar problemas, siempre se trata de hablar las cosas y llegar a acuerdos.

¡Hazte Kinky!

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