Los peores momentos para excitarte (y qué hacer al respecto)

9 diciembre, 2017 4 mins de lectura
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Como cualquier hombre lo sabe, hay veces en que una incómoda erección aparece en el momento menos pertinente; y en la época de la adolescencia peor aún, a veces ni siquiera sabes por qué y… ups, ya parece que tu pantalón es una tienda de campaña.

Ni modo, en este tema la verdad las mujeres llevan un poco de ventaja: cuando ellas se excitan pueden fingir que no pasa nada, cuando mucho se sonrojan un poco y ya.

Pero a los hombres los delata su miembro viril en erección, simplemente no hay manera de fingir demencia o de esconderlo por completo. Lo peor de todo es cuando ocurre en un lugar o situación incómodo o inapropiado. Según nosotros, estos son los peores momentos para excitarte:

1. Frente a tus papás

Erección incómoda

Ok. Todo lo que tenga que ver con sexo será siempre incómodo ante tus padres, pero que de pronto tengas una erección frente a ellos puede ser uno de los momentos más penosos de tu vida porque, aceptémoslo, todo hijo quiere creer que sus padres no tienen sexo, así como todo padre quiere creer que su hijo (a) es virgen hasta que se casa (ambas partes se frustrarían bastante si supieran la verdad).

2. En la escuela o la oficina

Erección indeseada

Imagínate que tienes que pasar al frente del salón a exponer o, si ya trabajas, que tienes que presentar un proyecto frente a todos tus compañeros y, entonces, unos segundos antes de pasar sientes que tu amiguito se está despertando inevitablemente… ¡Pánico total! Sí, es horrible. Y sí, puede ocurrir.

3. Frente a un potencial ligue 

Erección inapropiada

Creemos que es el peor. Los anteriores pueden parar en risas o burlas fraternales, pero si tienes una erección frente a la chica que te gusta, es probable que acabe en que no la vuelvas a ver (o quizá tenga muy buen sentido del humor); porque, en serio, lo último que quieres que tu ligue piense es que te la estás imaginando desnuda y te estás excitando. Sí, digno de “trágame tierra”.

¿Qué hacer al respecto?

Pero bueno, como al final hay erecciones inevitables (y no todas tienen que ver necesariamente con que quieras tener sexo en ese instante), mejor te decimos qué puedes hacer si te llega a ocurrir alguna de estas situaciones embarazosas.

1. Posición del miembro

Esconder el miembro

Si tienes oportunidad, ve al baño y acomoda tu miembro: ponlo hacia arriba y sujétalo ahí con la banda de tu ropa interior; puede doler un poco, pero será muy poco visible. Si no puedes ir al baño, mete las manos en los bolsillos de tu pantalón e intenta acomodar tu pene discretamente.

2. Cero pensamientos Kinky

 Bajar erección

Podría parecer obvio, pero, por todos los cielos, NO pienses en nada sexy (la persona que te gusta o tu actriz porno favorita); de hecho, trata de concentrarte en cosas o actividades que te resulten desagradables. 

3. Suéter o playera al rescate

Disimular erección

Si traes una playera de manga larga que te puedas quitar, hazlo; o también lo puedes hacer con un suéter o chamarra: amarra la prenda en tu cadera con el nudo hacia el frente (funciona mejor si previamente acomodaste el miembro).

4. Barrera visual

 Esconder erección

Si de plano nada de lo anterior funcionó, tendrás que ser muy creativo y utilizar un objeto como barrera visual: un libro, una carpeta o un folder que pongas justo a la altura de tu pene para que no se vea tu erección. El reto aquí es que te veas natural con el objeto en la mano y no parezca que “escondes algo”. 

Te deseamos que no te pase algo así, pero si ocurre, no dudes en usar los consejos de nuestro equipo Kinky para salir bien librado de la situación.

¡Hazte Kinky!

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