3 poemas de la portuguesa Natália Correia

9 septiembre, 2021 2 mins de lectura
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La exaltación de la piel

Hoy quiero con la violencia prohibida.

Sin lirios y sin lagos

y sin el gesto vago

desprendido de la mano que un sueño agita.

Existe la savia. Existe el instinto. Y existo yo

colgada de mundos centelleantes por las venas

mitad hembra mitad mar como las sirenas.

Autorretrato

Espaldas blancas palpitantes:

alas en el exilio de un cuerpo.

Los brazos carriles centellantes

para el convoy del alma.

Y los ojos emigrantes

en el navío del párpado

encallado en renuncia o cobardía.

A veces hembra. A veces monja.

Según la noche. Según el día.

Molusco. Esponja

embebida en un filtro de magia.

Araña de oro

presa en la tela de sus ardides.

Y a sus pies un corazón de loza

roto en juegos infantiles.

Del amor no queda más que un octubre

Del amor no queda nada más que un octubre

y cuanto más amaba, más me rindo:

cuanto más me gastas, más me cubro

y cuanto más me escondo, más me veo a mí mismo.

Y sé que te deleito y te deslumbro más

porque cuanto más eclipso, más existo.

Dentro me enciendo, sol escondido,

Te arrodillo, cuerpo místico.

No me despiertes Estoy muerto en la fiesta

de tus besos Etéreo, mi tipo

ni tu celo amoroso te disuadirá.

Pero cuanto más en la nube rompo

más de la tierra y el fuego es el abrazo

quieres mantenerme joven en la carne.

¡Dale sentido a tus sentidos!

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