2 poemas eróticos de César A. Terrero Escalante

25 marzo, 2020 1 min de lectura
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Con un roce

Bailar un son cubano suele ser, 

simplemente,

una sinfonía en ene más un movimiento

para articulaciones

aún por descubrir.

Pero en el trance oblicuo

 la música es el mundo del Perseguidor.

En él yo pude

morderte aretes y un collar de brillante saliva,

explorar y nombrar las fatales

dunas en tu espalda,

leerte el pensamiento a través de cada pupila dilatada

en las aureolas de tu pecho, 

hablarle al mar

desde tu ombligo,

saborear la excitación del mercurio en el enigma de tu obscuro, 

entrar porque me quieres dentro, 

salir porque me quieres dentro, 

hacer cantar tu voz secreta,

dejar en tu laberinto-imán constancia

de mi díscola capacidad de inexistir intensamente. 

Te hice girar y una semifusa

ganó la eternidad con la sola insinuación

del pálpito de tus senos

en mi antebrazo siniestro.

Casi amor

Casi fue amor

el arrebato de carnes 

después del frenesí 

de carcajadas 

cuando pediste 

apagase la luz,

aquí

y ahora.

¡Dale sentido a tus sentidos!

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