La obra más erótica de Pablo Picasso se presenta en París

17 octubre, 2017 3 mins de lectura
Compartir

El año que marcó la carrera del pintor y escultor español, Pablo Picasso, fue 1932. En aquel entonces, se posicionó como el mejor artista vivo de la época y llevó al erotismo a un punto supremo pues, con sus obras, en su mayoría retratos de su amante y series de bañistas, hizo que lo erótico se convirtiera en un motivo creativo en el mundo del arte. Es por eso que, hasta el 11 de febrero del 2018, el Museo Picasso de París presentará la exposición “Picasso 1932. Año erótico”

Según el museo parisino, Picasso, uno de los máximos representantes del cubismo, introdujo en sus imágenes sutiles composiciones escondidas, pero identificables, que resaltan la sensualidad y la presión erótica bajo las que el artista trabajó y que, sin duda, hacen que los asistentes dejen volar la imaginación, el más Kinky de los sentidos

Picasso El sueño

Virginie Perdrisot, comisaria de la exposición y conservadora del Museo Picasso, declaró que las obras que el pintor malagueño realizó en 1932 se convirtieron en un “motor de su pintura y creación” por la carga erótica que contienen. Además, en ese año “existió una fusión en el acto de pintar y el acto sexual”, por eso es que los órganos sexuales se convirtieron en uno de los principales motivos del trabajo de Picasso.

No pierdas la oportunidad de visitar la exposición con tu pareja en uno de los territorios más sensuales del mundo, en el que han surgido bastantes expresiones eróticas, como algunos poemas eróticos de 1830, pues encontrarás más de 150 obras del año más prolífico del pintor español, quien toda su vida se percibió a sí mismo como un contemplador de la belleza femenina y del fulgor de la carne

Aquí te dejamos algunas obras que están en la exposición.

Jeune fille devant un moroir Picasso

Picasso Desnudo hojas verdes y busto

Picasso Le Repos

 

Pero no todo son pinturas, sino que también vas a poder encontrar documentos de archivo, fotos, grabados y hasta un cuaderno bastante íntimo en el que Picasso imagina a su propio falo como un pincel que es capaz de pintar el origen del mundo, con escenas de cierta crudeza; escenas en las que su musa fue Marie Thérèse-Walter, con quien tuvo una relación extramarital y cuya belleza quedó plasmada en varios de los cuadros del artista.

¿Te animas a conocer esta forma de representar el erotismo? Conoce más detalles en el sitio web del museo.

¡Hazte Kinky!

Si vas a ir a viajar a Francia para ver la obra de Picasso, tal vez quieras desviarte un poco y hospedarte en Le Bristol, el palacio más lujoso de París.